En el libro del Repartimiento de Sevilla realizado en 1253 por
Alfonso X «El
sabio»
se le adjudica a la ciudad de Sevilla entre otras, las siguientes
alquerías:1
Duchuelas
Alcadidi (Lichuelas), tiene treinta mil pies de olivar y de higueral
y por medida de tierra, quinientas ochenta y ocho aranzadas. (263
hectáreas).
Lobanina
(Valdovina), tiene quince mil pies de olivar y de higueral y por
medida de tierra, quinientas cuatro aranzadas. (225 hectáreas).
Sobórbal
(Sobuerba), tiene cincuenta mil pies de olivar y de higueral y por
medida de tierra, setecientas sesenta aranzadas. (340 hectáreas).
Zaudín,
tiene treinta mil pies de olivar y de higueral y por medida de
tierra, seiscientas treinta aranzadas. (282 hectáreas).
Tomar
(Tomares), tiene veinte mil pies de olivar y de hiegueral y por
medida de tierra, cuatrocientas cincuenta aranzadas. (201 hectáreas).
Todas
esas alquerías pertenecían al actual municipio de Tomares y como se
puede observar, curiosamente, la aldea de menor superficie era Tomar,
que con el tiempo llegaría a ser cabeza de término de un amplio
territorio.
Como
hemos dicho anteriormente, la repoblación del siglo XIII fue un
completo fracaso a causa de la expulsión de los mudéjares, el
regreso a sus lugares de origen de los beneficiarios del reparto, y
las incursiones de los Benimerines que dejaron completamente
despoblado el Aljarafe a finales de ese siglo. No fue hasta mediados
del siglo XIV cuando se consigue repoblar esa zona y es precisamente
Tomar, que ahora se llamaba Tomares, la aldea donde tuvo más éxito
la repoblación de la cornisa y, por tanto, donde se estableció la
cabeza de la mitación.
El
Rey dejó al concejo de la ciudad de Sevilla que distribuyera la
propiedad como creyera conveniente, si bien, en el mismo
Repartimiento, concedió la propiedad de determinados lotes de
tierras a algunos personajes singulares con los que estaba
especialmente en deuda. Es el caso de los navarros de Valdovina que
estudiaremos en otro momento y de los clérigos del Zaudín.
Dice
el Libro «...otorgo a todo el concejo de Sevilla
todas estas alquerías: … Zaudín, dado a Guillém Arremón y a
Garci Pérez, sesenta aranzadas de olivar y tres aranzadas y media de
viñas...»2
Estos
dos clérigos, Guillém Arremón y Garci Pérez eran destacados
miembros de la Escuela de Traductores de Toledo que en la época del
rey sabio, se dedicó a traducir e interpretar del árabe y hebreo,
textos clásicos greco-latinos alejandrinos que se habían perdido, y
obras árabes sobre filosofía, medicina y astronomía.
Los
investigadores se muestran de acuerdo en identificar a Guillén
Arremón de Aspa (otros leían “Daspa”) como el canónico que
llevó a cabo –trabajando en equipo con algunos judíos como Jehuda
ben Moshé– la traducción de obras arábigas como el Libro de
las Estrellas Fixas y El libro de la ochava esfera. Textos
astronómicos escrito por Abd Al-Rahman Al Sufi en torno al año
964.3
El
clérigo Garci Pérez junto con el médico judío real y destacado
astrónomo Judá Mosca el Menor tradujeron en torno a 1250, El
Lapidario4.
Este
libro se constituye en una summa de tratados griegos, helenísticos y
árabes acerca de las propiedades mágicas de las piedras en relación
con la astrología. Está considerado como el primer manuscrito
científico escrito en una lengua romance. En
el prólogo del Lapidario, se menciona que fue Abolays quien tradujo
la obra del caldeo al arábigo. Después de la muerte de Abolays, el
manuscrito original en arábigo, terminó en manos de un judío
toledano.
No nos consta si conservaron la propiedad durante mucho tiempo, lo cierto es que ahí queda el dato como un ejemplo de la rica historia que se oculta entre los polvorientos libros de otras épocas.
1 Historia,
antigüedades y grandezas de la Ciudad de Sevilla. Pablo
de los Monteros Espinosa. Editor: M. Clarijo. Sevilla. 1627. Pag. 15
y ss.
2 Anales
eclesiásticos de la Muy Noble y Muy Leal ciudad de Sevilla. Diego
Ortiz de Zúñiga. 1795. Pag. 186.
3 J.
VERNET , La cultura hispanoárabe en Oriente y Occidente,
Barcelona, 1978 , p. 193; citado por J. ZABALO ZABALEGUI. Navarros
en la repoblación del reino de Sevilla en el siglo XIII.
Revista Príncipe de Viana. 2003.
Pag. 321
4 MARIANO
BRASA DIEZ. Métodos y cuestiones filosóficas en la Escuela de
Traductores de Toledo. Revista Espanola de Filosofia Medieval, 3
(1996), Pag. 47.



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