domingo, 3 de noviembre de 2019

Unos famosos eruditos de la época fueron los primeros propietarios del Zaudín en el siglo XIII.



En el libro del Repartimiento de Sevilla realizado en 1253 por Alfonso X «El sabio» se le adjudica a la ciudad de Sevilla entre otras, las siguientes alquerías:1



Duchuelas Alcadidi (Lichuelas), tiene treinta mil pies de olivar y de higueral y por medida de tierra, quinientas ochenta y ocho aranzadas. (263 hectáreas).


Lobanina (Valdovina), tiene quince mil pies de olivar y de higueral y por medida de tierra, quinientas cuatro aranzadas. (225 hectáreas).

Sobórbal (Sobuerba), tiene cincuenta mil pies de olivar y de higueral y por medida de tierra, setecientas sesenta aranzadas. (340 hectáreas).

Zaudín, tiene treinta mil pies de olivar y de higueral y por medida de tierra, seiscientas treinta aranzadas. (282 hectáreas).

Tomar (Tomares), tiene veinte mil pies de olivar y de hiegueral y por medida de tierra, cuatrocientas cincuenta aranzadas. (201 hectáreas).



Todas esas alquerías pertenecían al actual municipio de Tomares y como se puede observar, curiosamente, la aldea de menor superficie era Tomar, que con el tiempo llegaría a ser cabeza de término de un amplio territorio.

Como hemos dicho anteriormente, la repoblación del siglo XIII fue un completo fracaso a causa de la expulsión de los mudéjares, el regreso a sus lugares de origen de los beneficiarios del reparto, y las incursiones de los Benimerines que dejaron completamente despoblado el Aljarafe a finales de ese siglo. No fue hasta mediados del siglo XIV cuando se consigue repoblar esa zona y es precisamente Tomar, que ahora se llamaba Tomares, la aldea donde tuvo más éxito la repoblación de la cornisa y, por tanto, donde se estableció la cabeza de la mitación.



El Rey dejó al concejo de la ciudad de Sevilla que distribuyera la propiedad como creyera conveniente, si bien, en el mismo Repartimiento, concedió la propiedad de determinados lotes de tierras a algunos personajes singulares con los que estaba especialmente en deuda. Es el caso de los navarros de Valdovina que estudiaremos en otro momento y de los clérigos del Zaudín.





Dice el Libro «...otorgo a todo el concejo de Sevilla todas estas alquerías: … Zaudín, dado a Guillém Arremón y a Garci Pérez, sesenta aranzadas de olivar y tres aranzadas y media de viñas...»2



Estos dos clérigos, Guillém Arremón y Garci Pérez eran destacados miembros de la Escuela de Traductores de Toledo que en la época del rey sabio, se dedicó a traducir e interpretar del árabe y hebreo, textos clásicos greco-latinos alejandrinos que se habían perdido, y obras árabes sobre filosofía, medicina y astronomía.



Los investigadores se muestran de acuerdo en identificar a Guillén Arremón de Aspa (otros leían “Daspa”) como el canónico que llevó a cabo –trabajando en equipo con algunos judíos como Jehuda ben Moshé– la traducción de obras arábigas como el Libro de las Estrellas Fixas y El libro de la ochava esfera. Textos astronómicos escrito por Abd Al-Rahman Al Sufi en torno al año 964.3

 



El clérigo Garci Pérez junto con el médico judío real y destacado astrónomo Judá Mosca el Menor tradujeron en torno a 1250, El Lapidario4.

Este libro se constituye en una summa de tratados griegos, helenísticos y árabes acerca de las propiedades mágicas de las piedras en relación con la astrología. Está considerado como el primer manuscrito científico escrito en una lengua romance. En el prólogo del Lapidario, se menciona que fue Abolays quien tradujo la obra del caldeo al arábigo. Después de la muerte de Abolays, el manuscrito original en arábigo, terminó en manos de un judío toledano.



No nos consta si conservaron la propiedad durante mucho tiempo, lo cierto es que ahí queda el dato como un ejemplo de la rica historia que se oculta entre los polvorientos libros de otras épocas.





1  Historia, antigüedades y grandezas de la Ciudad de Sevilla. Pablo de los Monteros Espinosa. Editor: M. Clarijo. Sevilla. 1627. Pag. 15 y ss.

2  Anales eclesiásticos de la Muy Noble y Muy Leal ciudad de Sevilla. Diego Ortiz de Zúñiga. 1795. Pag. 186.

3  J. VERNET , La cultura hispanoárabe en Oriente y Occidente, Barcelona, 1978 , p. 193; citado por J. ZABALO ZABALEGUI. Navarros en la repoblación del reino de Sevilla en el siglo XIII. Revista Príncipe de Viana. 2003. Pag. 321

4  MARIANO BRASA DIEZ. Métodos y cuestiones filosóficas en la Escuela de Traductores de Toledo. Revista Espanola de Filosofia Medieval, 3 (1996), Pag. 47.

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