martes, 1 de octubre de 2019

De cómo nació Tomares y su mitación.


Olvídense de los tartesios, turdetanos y romanos. De Híspalis, Itálica y Osset. Os vamos a contar el nacimiento de Tomares tal como hoy lo conocemos.
El caso es que cuando Fernando III de León y Castilla llamado «el Santo» conquistó Sevilla en 1248, también tomó para la cristiandad toda la comarca del Aljarafe. El hombre murió poco tiempo después.
El rey difunto había contraído una gran cantidad de compromisos con las tropas de mercenarios que conquistaron la ciudad, así que cuando su hijo, Alfonso X, lo sucedió en el trono no tuvo más remedio que cumplir con las obligaciones contraídas por su padre y se dedicó a repartir el botín entre todos los combatientes. El repartimiento de los trofeos de guerra se hizo en el año 1253 y en esa fecha los castellanos estaban en plena guerra contra el rey moro de Niebla y, para no provocar un levantamiento de los habitantes del Aljarafe, permit que todos los mudéjares que vivían en la comarca permanecieran en ella, y la dividió en cuatro distritos militares: Aznalcázar, Sanlúcar la Mayor, Tejada y Aznalfarache.
La jurisdicción no la propiedad, que se repartió entre muchos de Lobanina (Valdovina), Duchuelas, Zaudín, y Tomar fue adjudicada a la ciudad de Sevilla e indirectamente al rey.1
La defensa y el señorío del castillo de Aznalfarache se la encomendó a la Orden de San Juan de Jerusalén y le añad la aldea de Alhadín que estaba al lado.
Tomar, habitada como las demás alquerías por mudéjares, era un territorio de realengo otro día os explicaré qué es eso de realengo y se la incluyó en el distrito militar de Aznalfarache.
Terminada la guerra ya no había que tener mucho miramiento con los mudéjares y, como de costumbre, comenzaron a hacerle la vida imposible. El caso es que dos años después, los habitantes musulmanes del Aljarafe se alzaron en armas contra los castellanos en una rebelión que se extendió por toda la Andalucía conquistada y tras dos años de lucha sangrienta fueron derrotados y expulsados de sus tierras, de manera que el Aljarafe y por lo tanto las aldeas de Alhadín, Lobanina, Duchuelas, Zaudín y Tomar, entre otras, quedaron prácticamente deshabitadas.
Para colmo unos años después, entre 1275 y 1277 aparecieron los Benimerines, un pueblo fanático del desierto, que arrasaron la comarca a sangre y fuego, llevándose como esclavos a los pocos habitantes que quedaban2.

La Orden de San Juan, que más tarde la llamarían Orden de Malta, cuyo castillo de Aznalfarache había sido tomado y destruido en 1275 por los Benimerines, decidió abandonar el señorío, devolvió al rey la fortaleza y el pueblo anejo3 y se largó con viento fresco. Había permanecido en el castillo menos de cincuenta años. Lo único que dejó en herencia fue el nombre del pueblo y el castillo, que a partir de entonces se llamaron San Juan en vez de Alhadín y la dos cruces de Malta que figuran en el escudo de Tomares, que no sabemos a cuento de qué se las pusieron setecientos años después los políticos de turno.
Hasta bien entrado el siglo XIV, después de la derrota de los Benimerines, no comenzaron a llegar nuevos colonos para repoblar estas tierras. ¿De dónde venían? No lo sabemos. Seguramente de la capital, como sucedió en otros sitios. No hay constancia escrita. Lo cierto es que en algunos lugares la repoblación tuvo mas éxito que en otros, de manera que Tomar, que ahora se llamaba Tomares, era la aldea de los alrededores que más vecinos tenía y el cabildo de Sevilla, a la que pertenecía la comarca, decidió que había que crear un municipio que abarcara toda la cornisa que domina la ciudad a la que llamó la Mitación de San Juan no por el pueblo, que eran cuatro gatos, sino por el castillo y que la sede de su Ayuntamiento estuviera en Tomares, la aldea un poco más poblada. 
Ya tenemos constituida la mitación de San Juan, con sus dos alcaldes ordinarios, el alguacil, el mayordomo y los regidores en el concejo de Tomares. El territorio de la mitación se componía de los actuales términos de Camas, Tomares, San Juan de Aznalfarache, la parte septentrional de Mairena del Aljarafe y la mitad meridional del término de Castilleja de la Cuesta, incluida su calle Real. En aquella época estaban también habitadas las aldeas de Sobuerba, Duchuelas y Zaudín.4
Os dejo un solo dato. El de 1485 es el primer censo en el que figura la mitación de San Juan. La totalidad del municipio tenía: ¡¡64 vecinos!!5 o lo que es lo mismo, en torno a doscientos cincuenta habitantes. Repetimos, en el territorio que actualmente alberga una población cercana a cien mil personas, en la época del descubrimiento de América contaba con doscientas cincuenta almas. Un dato para bajarnos los humos.



1 «Anales eclesiásticos de la Muy Noble y Muy Leal de Sevilla. Diego Ortiz de Zúñiga. 1795 Pag. 189».
2El Aljarafe Sevillano durante el antiguo régimen. Antonio Herrera García. Diputación Provincial de Sevilla. 1980. Pag. 35,
3Historia de San Juan de Aznalfarache. Daniel Pineda Novo. Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache. 1980. Pag. 85.
4El mundo rural sevillano en el siglo XV. Aljarafe y Ribera. Mercedes Borrero Fernández. Sevilla. 1983. Diputación Provincial de Sevilla. Pag. 181
5El mundo rural sevillano en el siglo XV. Aljarafe y Ribera. Mercedes Borrero Fernández. Sevilla. 1983. Diputación Provincial de Sevilla. Cuadro n.º 1. “Cifras vecinales de los padrones del Aljarafe-Ribera”.

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